Queridos amigos/as:
La palabra que lo resume todo es: ¡mucha vida! Es una sensación muy parecida a cuando estuve en Mozambique. Todo es un estallido de vida continua. Hay niños/as ( chigüinos/as, se dice aquí) y chavales/as (jóvenes), por todas parates. Todo el mundo anda y anda sin cesar. Los camiones y las guaguas (buses, se llaman) que parte de la meraciudad de Nueva Guinea para todas las otras comarcas del amplísimo municipio (más de 4000 km cuadarados) pululan a todas horas cargados hasta las tachas demercancías y personas. Y siempre hay alguien del bus que cuando ya van colgandopor fuera y arriba del techo grita: “Al fondo hay sitio, apriétense….”
Ya he ido conociendo varios barrios de la ciudad (sectores numerados del 1 al 8) y todas las colonias grandes. Son, como digo, ya muchos acontecimientos y personas los encontrados.
Les voy acontar más detenidamente de porqué y cómo ya he ido a las colonias grandes. Ha sido el jueves, el viernes y el sábado. El tema es que esta semana se celebran las confirmaciones de toda la parroquia. Se preparan en sus propias comunidades, que están muy lejos, algunas montaña adentro más de un día caminando, y luego se concentran en la cabecera más grande y próxima (interzonales, llaman). Así, el jueves estuvimos en Naciones Unidas donde seconfirmaron 87 jóvenes. El viernes en Puerto Príncipe, donde lo hicieron 93 yel sábado en La Fonseca, donde fueron 188. Todos son lugares en crecimiento que aglutinan entre 20 y 40 más pequeñas comunidades alrededor, y que serán futuras parroquias. En todas, la organización en multitud de ministerios laicales esimpresionante. Hemos ido a cada sitio, Mariano (que es el compañero del IEME que coordina la parroquia) y Monseñor Pablo con su afabilidad y cercanía aprueba de bomba; cada día también vinieron alguna de las hermanas religiosas o alguna de las aspirantes, más otras que iban desde el día anterior para ayudara preparar.
En cada sitio, nos recibían con gran agasajo, con desayuno incluido (siempre salíamos muy pronto por unas carreteruchas que hacían brincar hasta la saciedad, sobre todoel día de Puerto Príncipe que cayó una lluvia impresionante y convirtió la carretera en una piscina de barro) y luego ya la misa, las confirmaciones, muchos saludos y felicitaciones, almorzar y volver cargados de gente a irrepartiendo por los sitios).
Mención especial merece lo de Naciones el jueves. Aquello parecía “Bienvenido Mr.Marshall”. Llegamos a la entrada del pueblo y nos estaban aguardando todos/as los/as confirmados/as con sus familias y padrinos, los responsables de las comunidades, la gente del pueblo; con una pancarta enorme, con una banda de música,confetis, voladores, y desde allí andamos cantando y dando vivas por todo el pueblo hasta la iglesia. También ese día me emocioné mucho en la celebración (cosa que me ha pasado más días, porque todo es muy vivido y auténtico). Ese día fue porque, entre otras cosas era mi aniversario de confirmación también (felicidades a todos los que lo hicieron conmigo hace ya 14 años). Y mientras veía pasar a los/as muchachos/as a ser crismados/as, con su sencillez y sus padres y padrinos tan trabajados del sol y el trabajo duro, y con una devoción evidente, me veía a mí hace tiempo y encontraba que la promesa que le hice a Jesús aqueldía se estaba convirtiendo en realidad. Es difícil transmitírselo pero les digo que todo cuadra cuando uno se deja, y que no hay que desesperarse ni desanimarse porque Dios siempre responde y su sueño sobre cada un@ de nosotros/as está trazado y al alcance de nuestras manos.
Bueno, no les canso más. Ya seguiré contándoles. Les quiero mucho. ¡Qué Dios les bendiga!


