sábado, 29 de diciembre de 2012

A propósito de las manos…

Nueva Guinea, 29 de diciembre de 2012
         El día de nochebuena en la misa del Gallo, Tarsicio, que estaba presidiendo, en el momento de orar el Padrenuestro, invitó a que nos diéramos todos-as las manos. Yo estaba a su derecha en el altar y me tocó agarrar su mano derecha. Una mano temblorosa, sostenida por un brazo con la mínima masa muscular. Mientras orábamos así, con las manos agarradas, pensaba en esa mano que sostenía la mía. Una mano que ha pasado gran parte de su vida en esta Nicaragua sufriente, viviendo al lado de los pobres y como los pobres. El resultado de cómo está ahora es consecuencia de ello. Se debe a una infección por el virus del Nilo occidental, transmitido por los mosquitos que le paralizó la mitad del cuerpo hace unos años. Muchos en su lugar se habrían vuelto definitivamente a España pensando en sí mismos, pero Tarsicio no. Él sólo pasó lo mínimo para recuperarse y volver al surco de la vida en esta Centroamérica que él ama. Ese es el tipo de gigantes con quien tengo el privilegio de aprender cómo vivir, cómo servir, cómo amar.

         Desde que volviera el pasado día 18 de diciembre a esta Costa Caribe, muchas manos han pasado ya por las mías. Todas ellas benditas. Todas ellas mucho más marcadas por el trabajo que las mías. Me da vergüenza cuando me dicen, “¡qué manos tan suaves, padre!”, pues hasta las de muchos niños-as ya llevan la señal de las herramientas de trabajo. Por eso quiero rozarme con ellos para no olvidar que la mayoría de la gente está marcada desde pequeña como lo estuvo Jesús. Pienso en las manos negras del betún de los chavalos lustradores de botas de Bluefields, las manos ajadas de tantas chavalas jovencitas que empuñan sachos, escobas, machetes, … o que las tienen horas metidas en agua y jabón para la ropa, las manos curtidas de los viejitos, las de los pipitos y chigüines que suben en masa al altar en el momento de la paz con las dos juntas pidiendo “el santito” (la bendición); manos, manos, manos… blancas y negras, indias y mestizas que siempre te saludan al entrar o al salir en cada sitio o al encontrarse contigo por la calle.     

         Bendícelas tú, padrebueno, y ayúdame a marcar las suyas con las mías.

sábado, 8 de diciembre de 2012

A diez días de volver a Nicaribe…


New Orleans, Saturday, December 8th, 2012.

Solemnity of the Immaculate Conception of the Blessed Virgen Mary.

Ya sé que ha sido un largo paréntesis sin decir nada, aunque a mí se me ha pasado bien rápido. La estancia en EE.UU. ha sido fructífera para el mejoramiento de mi inglés y otras cosas, pero ahorita ya, a sólo diez días de regresar a la Costa, ya tengo esos nervios y esas emociones propias del moverse. Aunque me cuesta otra vez hacer y deshacer equipajes y nudos afectivos, allá vamos de nuevo.

Angelo Lupinetti, el profe de inglés, me preguntaba si voy a echar de menos el Notre Dame Seminary y su gente, y yo le dije que sí, que hay gente que ya forma parte de mí. Me llevo nombres y experiencias que me han hecho la vida mejor estos dos meses y poco: David Kelly (el misionero de Maryknoll mayor que ha velado por mí día y noche), Royland Recio (mi hermano cubano que no ha escatimado tiempo ni dinero en hacerme sentir en casa), Amado Ramos y Everardo Sánchez (dos de los mexicanos con los que más he compartido), el mismo profe Angelo, Jim Wehner (el rector), los compañeros de clase vietnamitas Ca, Hung y Dhan y el filipino Ramil, Tim Pfander y su magnífica hospitalidad en Guntersville (Alabama); el personal de la casa como la hondureña Mamá Ela, el creol Mr. Ron, el nica Don Martín (que nos brindó ricos nacatamales más de un día), la cocinera californiana Ms. Wendy y tantas otras buenas gentes. Ahora ya sé dónde están y cómo son sitios como S Carrollton Av., St. Charles Av., Canal St., Claiborne Av., Palmer Park, Audubon Park, el French Quarter, el Vieux Carrée, el Río Mississipi o el Guntersville Lake. Y lo que es más importante puedo entender un poco más a las gentes que pululan por este mundo gringo con conocimiento directo de causa.

A las necesarias despedidas con sus emociones, se suma la también despedida de Bluefields de Miriam Pons, la jovencísima y brillante cooperante menorquina que tanto bien ha hecho con su presencia, sobre todo al proyecto “Ningún niño sin escuela”. Dinámica, trabajadora e inquieta. Luchadora, soñadora y tierna, esta joven de mirada esmeralda se ha ganado a pulso un hueco en estos chavalos-as de la calle que tanto necesitan gente que les quiera como ella lo ha hecho. Vean si no, la foto en que la pequeña Anixia la besa con calidez, con lo poco que prodiga estos gestos esta chavalita.

La foto la tomé de las que ella misma ha dejado para su despedida y también esta otra de las tres “mamás” de la casa cural de la catedral en Bluefields, Yari, Mayra y Naty, el personal de limpieza y cocina que además ejercen en sus vidas como esposas, madres, agentes pastorales, vecinas, etc. con toda la lucha que pueden.

Dejar de ver algunas personas y volver a ver otros rostros y sentir los corazones y los sueños que esconden unos y otros, vuelve a movilizarme. Durante la estancia en este Caribe norteamericano, no han dejado de llegarme mensajes de Nicaribe, cosa que se agradece. Allá voy de nuevo. Estar aquí me ha hecho apreciar más lo que ya había empezado a sentir como propio, quererlo más, despejar dudas y desear comenzar mi servicio a ese pueblo tanto más amado de papaíto cuanto más sufriente es.

¡Gracias, New Orleans! ¡Nicaribe, allá vuelvo!    

viernes, 7 de diciembre de 2012

"Nicaragua un país multicultural y plurilingüe y precisamente la Costa Caribe ...

"Nicaragua un país multicultural y plurilingüe y precisamente la Costa Caribe es la que enriquece esa característica.

Nuestro rostro, lengua, gastronomía, tradiciones, creencias, costumbres, formas de convivir y los grupos étnicos minoritarios como los indígenas y afrodescendientes que habitan principalmente en la Costa Caribe promueven con amor y orgullo su cultura.

En Waspam y Bilwi en la Región Autónoma del Atlántico Norte, celebraciones tradicional como el SIHKRUTARA, que conlleva el reconocimiento y honor a los ancestros y desde luego hace que los indígenas miskitos de Honduras y Nicaragua se encuentren en uno de los eventos tradicional de mayor trascendencia conocido en los últimos años por el nombre de Sihkru Tara.

Sihkru Tara, es un rito donde los indígenas logran comunicarse con los espíritus de sus ancestros con el fin de mantener vivo el conocimiento tradicional indispensable para la vida en las comunidades."