Bluefields, viernes 14 de septiembre de 2012

Mientras la lluvia golpea con fuerza los tejados de láminas de zinc y hace correr el agua por las calles de este barrio central de Bluefields la ciudad prácticamente duerme hoy. Es festivo. Estamos en medio de las llamadas fiestas patrias. El 15 de septiembre de 1821 la entones federación unida de Centroamérica (Guatemala - El Salvador – Honduras – Costa Rica y Nicaragua) proclamaban su independencia de la corona española. Por eso hoy y mañana son festivos nacionales. Durante todo este mes los niños-as y adolescentes de todas las primarias y secundarias e incluso los preescolares ensayan con sus tambores y sus xilófonos portátiles -que llaman liras- ritmos y melodías que ejecutarán hoy y mañana mientras desfilan orgullosos tras su pendón azul y blanco marcando el paso y todos uniformados bajo la mirada atenta y complaciente de sus papas y mamas.
Unos y otros golpes –los de la lluvia y los de los tambores- acompañan el acontecer del día a día de las actividades de esta casa de todos que es la catedral de Nuestra Señora del Rosario. La cual también se apresta a preparar sus fiestas patronales cuando comience octubre y se consuman las fiestas patrias. La organización para las mismas fueron objeto de trabajo en el último consejo parroquial que tuvimos el pasado miércoles.
Muchas personas desfilan por estas instalaciones a lo largo del día en un mar de actividades. Con las que más contacto mantengo es con los voluntarios del proyecto “ningún niño sin escuela”. De lunes a viernes de doce a tres llegan por aquí para acompañar a los chavalos en sus clases, almuerzo y juegos. Son la profe Jessica Clarence. Una chica de 32 años de la etnia creol y piel negra con ascendencia afro y mískita que trabaja en un jardín de infancia privado a media jornada. Una joven activa y comprometida que además es catequista de confirmación y líder de un grupo juvenil católico llamado JUFRA (juventud franciscana). De buen humor y carácter fuerte. Enamorada de su ciudad y su etnia. Inquieta y buscadora. Valora mucho a Isidoro por su valentía para lanzar el proyecto y defenderlo. Ese corazón tierno por los más pequeños y pobres es un gran aporte. En lo personal su sinceridad y empatía conmigo me han ayudado mucho.
También llega el profe César. Fue uno de los fundadores del proyecto. Tiene 28 años y trabaja de profesor en el colegio Moravo. Está completando su titulación como docente y le echa horas al proyecto. Es alegre y esforzado. Mestizo con visibles rasgos indígenas pero de habla hispana. También miembro de la JUFRA. Para la hora de juego y deporte llega el joven Joel. Sólo tiene diecisiete años recién cumplidos. Serio y formal. Apuesto y buen futbolista. Muy blanco de piel –chele como dicen aquí- es claramente español. Vive en el barrio de san Pedro que es de los más lejanos y es un buen estudiante. También colabora con el coro de su capilla y siempre te saluda muy formalmente. Por último el profe Elías. El más mayor del equipo. Ronda los cuarenta. Profesor del colegio de las hermanas de la Madre del Divino Pastor. Casado y con dos hijos. Hombre tierno y de buenos recursos didácticos y pedagógicos y mejores maneras y modales. Mestizo de habla española. Vecino del barrio de santa Rosa y en proceso de prácticas para culminar su titulación.
Cuando ya los chavalos-as se han marchado hay veces que quedamos tomando un café y se comparte lo vivido en el día u otras cosas. Es un ambiente agradable que muestra en pequeña escala qué es Bluefields.
Que Dios los bendiga a todos-as.
 |
| Profe Joel, el del medio |
 |
| Los profes César y Elías |
Que Dios los bendiga a todos. Un fuerte abrazo.
ResponderEliminarA ustedes también. Gracias. Más Abrazos. PAblo.
Eliminar